Una receta rápida con producto navarro
Las alcachofas de Tudela son un ingrediente muy versátil, con una textura tierna y un sabor delicado que combina especialmente bien con el jamón.
Al utilizar alcachofas en conserva, esta receta puede prepararse en pocos minutos, manteniendo todo el carácter de un plato tradicional. Es perfecta como entrante, guarnición o propuesta para compartir durante una comida especial.
Ingredientes:
- 2 frascos de alcachofas de Tudela en conserva.
- 120 gramos de jamón serrano en tacos o tiras.
- 2 dientes de ajo.
- 100 mililitros de vino blanco.
- 1 cucharadita de harina.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Pimienta negra.
- Perejil fresco.
- Sal, solo si fuera necesario.
Preparación de las alcachofas
Escurre cuidadosamente las alcachofas y reserva un poco del líquido de conservación. Déjalas unos minutos sobre papel de cocina para retirar el exceso de humedad.
Dependiendo de su tamaño, puedes cocinarlas enteras o cortarlas por la mitad. Es importante manipularlas con cuidado para evitar que se deshagan.
Preparación del sofrito
Pela los dientes de ajo y córtalos en láminas finas.
Calienta un poco de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia y añade los ajos. Cocínalos a fuego medio hasta que comiencen a dorarse, procurando que no se quemen.
Incorpora el jamón y saltéalo durante aproximadamente un minuto. No conviene cocinarlo demasiado para evitar que quede seco o excesivamente salado.
Incorporación de las alcachofas
Añade las alcachofas a la sartén y saltéalas suavemente durante dos o tres minutos. Muévelas con cuidado para que se impregnen del sabor del ajo y el jamón sin romperse.
Espolvorea una cucharadita de harina y remueve suavemente. La harina ayudará a que la salsa adquiera una textura ligeramente cremosa.
Elaboración de la salsa
Vierte el vino blanco y deja cocinar durante unos minutos para que se evapore el alcohol.
Añade dos o tres cucharadas del líquido de conservación que habías reservado. Cocina todo a fuego medio durante cinco minutos, moviendo la sartén suavemente para que la salsa se mezcle con las alcachofas.
Agrega un poco de pimienta negra recién molida. Antes de incorporar sal, prueba el plato, ya que el jamón aporta suficiente intensidad.
Presentación del plato
Sirve las alcachofas calientes y reparte por encima el jamón, las láminas de ajo y la salsa de vino blanco.
Termina el plato con perejil fresco picado y un pequeño hilo de aceite de oliva virgen extra.
Puedes acompañarlas con unas rebanadas de pan tostado para aprovechar la salsa o servirlas como guarnición de carnes, pescados o huevos.
Consejos para mejorar la receta
Para conseguir un sabor más intenso, puedes añadir unas virutas de jamón justo antes de servir. De esta forma, combinarás la textura del jamón cocinado con la del jamón recién cortado.
También puedes incorporar cebolla picada al sofrito o añadir unas gambas durante los últimos minutos de cocción para preparar una versión más completa.
Si prefieres una salsa más ligera, elimina la harina y deja reducir el vino blanco junto con el líquido de las alcachofas.
Calidad y tradición en pocos minutos
Las conservas permiten disfrutar de productos de temporada durante todo el año y preparar platos sabrosos sin largas elaboraciones.
Con unas buenas alcachofas de Tudela y unos pocos ingredientes podemos conseguir una receta sencilla, tradicional y llena de sabor navarro, ideal para cualquier comida familiar.




